Se venden lotes en la luna

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     La luna, nuestro único satélite natural.  La musa que ha inspirado a escritores, pintores, poetas y compositores a crear las más bellas obras de arte.  La eterna cómplice de las miles de parejas de enamorados a lo largo de toda la historia.  Se podrían pasar horas y horas diciendo sólo cosas buenas sobre ella… hasta hace poco.

Un individuo llamado Dennis Hope, se proclamó su dueño y comenzó a vender terrenos en ella!  Así es; cualquier terrícola, puede adquirir 500 metros cuadrados de terreno en la luna por unos $70 más impuestos claro está.  Entre los países latinos que más han adquirido un lote en nuestro… perdón, en el satélite del señor Hope está Brasil, encabezando la lista, seguido por Argentina y no nos extrañe si por ahí, aparece algún compatriota nuestro en la famosa lista de clientes que posee la Embajada Lunar (Así como lo leen, la luna, ya tiene una sede diplomática).

Los detalles de como Dennis Hope, se convirtió en el flamante dueño de la luna no me motivaron a escribir este post, ya que a mi humilde parecer, eso es tema de risa o llanto, dependiendo de si ese acto se vé como una jugada astuta o una de las mayores locuras jamás contadas.  Lo que inmediatamente chocó en mi cerebro, cual si fuera un meteoro fue la idea de nosotros viviendo allá, construyendo ciudades en nuestra nocturna compañera.  ¿se lo imaginan ustedes?

Aunque parezca una crítica, me parece increíble que una persona pague por uno de éstos lotes, actos de tan poca sensatez, sólo se le atribuyen a las personas con problemas mentales o a los enamorados (Que muchas veces, para el caso es lo mismo).  El viaje espacial, así como el proceso para construir, no debe ser nada barato ni mucho menos sencillo, por ejemplo, qué se puede hacer si se nos acaban los clavos? o también, cuanto cobrará un maestro de obras, por ese trabajo, si nadie ha construido nada allá?… aún.

Talvez suene a burla todo lo que he escrito anteriormente, pero la razón detrás de estas líneas, radica en mi preocupación por el ambiente, por mi planeta, por el pedacito de tierra en el que vivo.  Me preocupa que los seres humanos, ya estamos acabando con nuestro medio y pareciera que necesitamos pensar en otro lugar para vivir, porque nuestro planeta al paso que vamos, podría ser declarado una zona insalubre para las nuevas generaciones.  Me rehúso a creer que mis hijos o mis nietos nunca sepan lo que es plantar un árbol, que no conozcan el aroma de las flores, que no vayan a tener la experiencia de subirse a un palo de mango o jocotes y que puedan probar sus frutos en el verano.  Que no puedan jugar una “mejenga” bajo la lluvia de mayo y que se embarrialen hasta el apellido, aunque se enojen sus madres.

Si, caminar por la luna, debe ser una experiencia inolvidable, pero, con el perdón de Niel Armstrong,  jamás se podría comparar, a la sensación de caminar descalzos por la arena, al contacto de nuestra piel con ésta y luego sentir como el mar te besa los pies; o la sensación de libertad que queda al respirar el aire puro del cerro Chirripó, después de la larga caminata hasta su cima, o el simple hecho de jugar con mi perro en el campo, escuchar el canto de las aves o que te deje “un recuerdo” una de las palomas de la Plaza de la Cultura son recuerdos únicos, que sólo acá, en nuestro mundo podemos experimentar; ¿Quién podría correr descalzo en la luna?

No soy vocero de Greenpeace, ni trabajo para ninguna fundación ambientalista, pero soy uno de las muchas personas que prefiere ver la luna desde la tierra, hermosa como siempre, si está ahí, es por una razón, para mostrarnos, que en medio de tanta oscuridad, siempre hay luz y donde hay luz, hay esperanza; la esperanza de creer que todavía estamos a tiempo para hacer algo por nuestro hogar, la madre Tierra.  No sólo escribiendo sobre el tema, sino también actuando, poniendo mi granito de arena para hacer de éste un lugar mejor para vivir.

Todos sabemos que hacer, más no todos lo ponemos en práctica, todos los días los medios de comunicación nos brindan la información necesaria y los consejos más útiles para colaborar con la causa.  El problema es que lo vemos como algo “ajeno” a nosotros, que no tiene nada que ver con nuestras vidas; pero basta con que abramos la puerta de nuestra casa y salgamos a la acera y ahí está; las bolsas con basura, las nuestras y la de nuestros vecinos, caminemos un poco más y si hay una quebrada o río cerca veremos también basura en ellos, miremos un poco más allá y veremos a los medios de transporte lanzando humo negro, tóxico; si vivimos en el campo notaremos cómo salen camiones cargados con madera y lo que antes era un bosque ahora convertido en potrero; y si abrimos un poco más los ojos y hay una fábrica o industria cerca, comenzaremos a entender que talvez el problema no era tan ajeno como creíamos.

Es cierto, se venden lotes en la luna, pero nunca compraría uno por dos motivos: Primero, que la Tierra, es mi casa, aquí dejé mi ombligo y en ella pienso dejar mis dientes, la amo, prefiero cuidarla en vez de abandonarla; y Segundo: que nunca le haría a la luna, lo que ya le hemos hecho a nuestro hogar,  llenarla de basura, de smog y de otros productos químicos nocivos para el ambiente.  Para mí siempre será motivo de inspiración… y no el “Plan B” cuando la vida en nuestro mundo se vuelva insostenible.

 

 

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  1. No cabe duda, usted nació para escribir. La forma en que cuenta las cosas, le llega a quién lo lee. Tiene un talento, no lo desaproveche. Excelente post!

    Saludos!
    RZV

  2. Encontraste una manera singular para hacernos tomar conciencia sobre el problema de la contaminación del medio ambiente. Todos tenemos la obligación de cooperar para hacer de éste mundo un lugar mejor para nosotros y para todos los que vendrán. El cambio, está en nuestras manos.

    Muy bien Moiseliaz

    Pablo

  3. Todo bien Mo!

    El problema de la destrucción del medio nos atañe a todos, porque todos contribuimos a acrecentarlo. Si hemos sido causantes del problema, debemos ponerle la solución, cada uno con su cuota. Pero si nos seguimos haciendo los majes, tarde o temprano, el planeta nos pasará la factura.

    Saludos

  4. Muy buen post Moiseliaz! en verdad que disfruté un montón leyéndolo. Como siempre tus comentarios muy acertados. Ejemplo, con eso debemos predicar!

    Esperando el próximo post y felicidades por éste!

    Kattia

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