Pretzels con Agua dulce

Estándar

Nueva York es una ciudad con un clima tan cambiante, como las decisiones de nosostros los humanos.  En un momento el viento como que te empuja a cometer locuras y al otro instante cae la lluvia y te obliga a tener paciencia.  En uno de esos días, con un clima un tanto “bipolar” ocurrió esta historia.

Alan Castro, fotógrafo de San José, Costa Rica acaba de llegar a Manhattan para realizar unos cursos de especialización en su carrera y probar suerte en la “Gran Manzana”.  Como cualquier viajero al principio le dió mal de patria y extrañaba todo lo que un buen tico puede recordar de su país; pero hay algo que no podía dejar olvidado y que llevó consigo a su nuevo hogar. No piensen mal, no es “Guaro Cacique”, La bebida favorita de Alan era el Agua dulce y llevó con él varias “tapas de dulce” para prepararla allá.  Todos los días llevaba consigo un termo mediano, lleno de su bebida, ¿un tanto extremo su vicio verdad?

En el otro extremo tenemos a Nancy Wilson, Bibliotecaria, recién graduada y que por esos golpes del destino, consiguió trabajo en la Biblioteca Pública de Nueva York, su personalidad extrovertida y alegre, contrastaba con su trabajo _ Una chica bella e inqieta, no es para que esté metida entre libros_ decían sus amigos, pero ella era feliz con lo que hacía.  Al igual que Alan, Nancy tenía una debilidad: los “Pretzels” y aunque es una comida de origen alemán no hay neoyorkino que nunca haya comido uno de éstos panecillos, sino, pregúntenle a Nancy que a donde fuera, llevaba siempre una buena cantidad.

Unas ráfagas de viento y una lluvia de una tarde cruzaron los caminos de nuestros personajes, (para no hacerlo tan dramático y decir que fué el destino).   Alan se refugió del agua en la Estación del metro, Nancy llegó 5 minutos después, toda empapada y se sentó a la par de Alan.  Nancy moría de frío, Alan le sonrió y le dió su chaqueta diciendo: _Mi nombre es Alan, ponte esto, estás temblando_ .  Ella respondió:  _ ¡Gracias! soy Nancy, no sabes cuanto te lo agradezco_   De ahí en adelante abreviaré todas las líneas que rige el protocolo en estas situaciones y los llevaré al punto donde comienza de veradad la historia.

El le habló de las maravillas de Costa Rica, ella le dijo que había leído un libro sobre los sitios turísticos de su país.  Alan no habla muy bien inglés, pero Nancy usa “Google Translate”.  El recuerda que lleva Agua dulce en su termo y le da a  ella para que se caliente un poco, ella saca su bolsa de Pretzels y los comparte con él.  Mientras la lluvia se va apagando poco a poco, un extraño brillo aparece en lo ojos de nuestra pareja pasada por agua.  Ella hace 6 meses que no tiene novio; él se fué de Costa Rica para olvidar un amor.  El la invita al cine y a cenar; ella siente que ésto puede funcionar y antes de despedirse le dice a su nuevo “amigo”: _¡Yo llevo los Pretzels!_ él responde: _¡Y yo el Agua dulce!_

Ambos quedaron encantados no sólo de sus debilidades gastronómicas, sino también uno del otro, pues desde ese día se compenetraron como ninguna pareja que haya visto.  En los meses siguientes, Alan dominó el inglés y ella guardó su “Google Translate”, pues ya tenía un mejor traductor.  Nancy aprendió a comer “Gallo Pinto” a decir “Mae” y otros regionalismos (por llamarlos de alguna manera) que por recato mejor omitamos.  El No solo adquirió el gusto por los pretzels, sino con que ella se hizo íntimo amigo de “la ciudad que nunca duerme”.  Lo que comenzó en una tarde lluviosa, ya a finales del otoño se había convertido en una historia de amor, al mejor estilo neoyorkino, con un poquito de salsa Lizano.

Que a lo largo del camino tuvieron problemas, claro ¿y qué pareja no los tiene?.  El tenía una suegra episcopalista que no quería a los latinos; ella toda una familia que no veía con buenos ojos una “Gringa” como novia de él.  Pero todo el que se opone tiene que entender, que los besos saben igual en español o en inglés.  Que cuando alguien dice “te amo” a otra persona, lo dice con el corazón y éste no preferiere idiomas de ninguna nación.  Todos tuvieron que entender, que los Pretzels con agua dulce saben muy bien, que “amor” o “love” siempre llevan cuatro letras, significan lo mismo y se siente  con la misma intensidad ya sea en Nueva York o en San José.

Alan terminó sus estudios y se convirtió en uno de los fotógrafos más reconocidos de nuestros días.  Nancy, se convirtió en Subdirectora de la Biblioteca Pública de la ciudad.  Un año después se casaron y se fueron de luna de miel a Costa Rica, contra todo pronóstico, contra las quejas de ambas familias, cuando quieres estar con alguien, tienes luchar por ese querer, si lo lograste bueno, pero sino, a intentarlo otra vez.  Lo que empezó en Manhattan con unas ráfagas de viento y una lluvia al atardecer, transformó a estos personajes de diferentes orígenes en un mismo ser.  Ahora están en una playa de Guanacaste, en un viaje de placer y aunque ustedes no lo crean y lo encuentren cursi también, ella lleva unos pretzels y él su termo con agua dulce.

No sé como terminará su historia, pero sé como empezó, lo que si les puedo asegurar, es que ya tengo miedo al clima de Nueva York.

»

  1. ” todo el que se opone tiene que entender, que los besos saben igual en español o en inglés.”
    Genial, el amor es lo mismo en Costa Rica que en Japón y en EEUU. Este no tiene barreras, muy grata esta historia…

    • Es correcto Héctor!!! Cuando se quiere de verdad no hay ninguna barrera que no se pueda derribar. Esa frase está como una canción verdad???

      Gracias por tu comentario, bienvenido al Blog. Invitado a visitarlo cuando gustes!!!

  2. Moises q buena historia. Me estoy haciendo fanático de leer blogs-mas de unos q de otros- y aunq m parecio conocida la historia no pude no terminar de leerla! excelente manera de ver las cosas y de expresar como una simple casualidad se puede convertir en algo inmenso!

    • Gracias por comentar Andrés!!! Perdón por responder hasta ahora, pero estaba de vacaciones en Costa Rica y me desconecté por un tiempo de mi Blog. Si te ha parecido conocida la historia, seguro fué porque me viste en el metro bebiendo agua ducle, ah no es cierto. Gracias por leer y bienvenido a este humilde Blog.

      Bendiciones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s