Amores extraños

Estándar

mejor

20Silvia vuelve del trabajo todos los días a las 5 de la tarde.  Llega a su casa, se quita los zapatos, se sienta en un sillón junto a la ventana de la sala que da a la calle, se estira un poco, luego se levanta, va a la cocina y se sirve un café; de nuevo se sienta, mira el reloj que está en la pared, se sonríe, vuelve a mirar por la ventana y ahí está… Su vecino de en frente regando el jardín.  Está enamorada de él desde hace 9 años, quizás desde antes, sólo que desde hace 9 años Silvia lleva cuentas; daría su vida por él, con tal de verlo feliz; durante el verano, todas las tardes lo observa regar las plantas y en su mente se proyectan imágenes de cómo sería su vida con él, pero no dice nada, sus únicos cómplices: su taza de café y su teléfono celular, aunque quisiera sabe que no puede decir nada, porque su vecino, es el esposo de su hermana, el papá de su ahijado y sobrino.  Todas las noches pide a Dios para que saque de su mente esa “loca idea” para que arranque de su corazón ese “imposible” Llora como niña desconsolada, y se pregunta por qué le tocó fijarse en quien no debía, por qué de entre tantos hombres su corazón se aferró de un miembro de su familia; pero a veces cree que Dios no la escucha, porque cada día que pasa… ama más a su cuñado.  Mientras se acaba su café, se acaban sus ilusiones y despierta de nuevo a su realidad cruel.

Felipe vive con Gladis en unión libre desde hace 5 años.  La conoce desde la infancia.  Siempre estuvo enamorado de ella.  interesadaCuando su amiga terminó la secundaria, quedó embarazada de un tipo que la abandonó, entonces, Felipe se hizo cargo de la madre y el niño.  El trabaja dando lecciones de música en una escuela pública y por las noches, los fines de semana toca con unos amigos en un Club de jazz.  No fuma, no toma y todo cuanto gana lo lleva a su casa.  Gladis no lo quiere, lo tolera.  Varias veces se ha marchado de la casa y él insiste y le convence para que vuelva.  Ella acepta de mala gana, porque aunque no lo ama, nunca ha trabajado y sus padres no quieren cargar con ni con el niño ni con ella.  Felipe se desvive en atenciones con su pareja, la lleva a bailes y fiestas, le compra ropas de marca y costosas joyas, él compra besos con perfumes y caricias con anillos y pulseras, aunque para él no compre ni siquiera una camiseta.  Sus amigos y familiares le dicen que abra los ojos y que de una vez se de cuenta, de que su relación con Gladis no tiene pies ni cabeza, que en vez de darle a su vida alegría lo sumerge en la tristeza, pero él aunque sabe que es cierto, todavía se niega a creerlo, piensa que ella un día se entregará por amor y no por conveniencia.

Yi109581101936Mercedes ama a Juan Luis desde que tenía 30 años.  Desde que lo conoció en un baile y se hicieron novios le ofreció matrimonio.  Ahora ella tiene 60 y parece que él aún no le ha dado una fecha, al menos a ella.  Han mantenido una relación intermitente y una hija en todo este tiempo.  Todavía no le perdona que cuando su hija tenía tres meses de nacida, en lugar de un bautizo, él planeaba una boda, con otra mujer, por supuesto.  Sin embargo, Mercedes aún lo quiere; su hija tiene 24 años y se escuda en ella para justificar el contacto con su padre.  Ha tenido otras relaciones pero terminan al cabo de unos meses o talvez un par de años, ella no olvida a Juan Luis y estando él casado, acepta ser su concubina; piensa que su adúltero amado se dará cuenta un día de la gran mujer que es y le dará el lugar que merece. _¡Pobre Mercedes no ves, que se te ha ido la vida soñando con quien no debes, con una esperanza perdida, con un gran amor de mentira!_ le dice su madre cuando la visita.  Hace unos meses Juan Luis se divorció, su esposa se marchó, las infidelidades de su cónyuge más no soportó.  _Ahora si seré feliz_, nuestra protagonista pensó, pero lo que nunca imaginó, fué que su amado de nuevo tiró sus ilusiones al fuego; Juan en lugar de buscarla y cumplirle la promesa de hace 30 años, se buscó una joven de 25, la que ahora es su actual pareja y Mercedes… la madrina.

Tres pinceladas de tres historias reales, no las inventé yo, las escribió la vida.  Talvez ustedes piensen que esas personas son sozluk_yazarlarinin_facebook_kapak__fotograflari_301711estúpidas, yo no les llamaría así, les llamaría simplemente enamorados.  Amores extraños de los cuales hay millones de casos en este mundo igual de extraño.  En el cuerpo de un ser enamorado el corazón patea por el culo a la razón y es él quien dirige la orquesta.  Es como Nicolás Maduro, gobernando Venezuela.  Con eso les digo todo.  Lo que debería ser una hermosa melodía, se vuelve un ruido espantoso, un día de radiante primavera, tornado en uno gris y lluvioso.  Extraños amores hay muchos, como quien ama a quien no debe, como quien ama a quien no le quiere; amores mazoquistas que vuelven sádico al ser más angelical ; amores buenos como el de mis abuelos, que con 90 años comían en el mismo plato y bebían del mismo vaso; amores fugaces como el de mis hermanos, de los cuales solo queda un retrato, pues lo que comenzó en una iglesia con gran algarabía, terminó en un despacho de abogados con notoria antipatía.

Amar no es malo, es el más grande de todos los sentimientos, el mejor de todos es el amor correspondido.  Pero cuando se pierde el amor propio es donde empieza el problema.  ¿Si no se quiere uno mismo, cómo se puede querer a otro?  Entre tantos tipos de amor, ¿Cuál será el verdadero?  Todos dicen que existe, pero su paradero es incierto.  Lo que si es un hecho y no es secreto, es que el amor hace torpes a los seres más inteligentes, la precisión y agilidad de un murciélago, cambiadas por las de un abejón de mayo, con todo y esto no me van a negar, que es bello estar enamorado, claro que es aún mejor, cuando nos corresponde quien nos tiene deslumbrados.  Al final de cuentas, amar no es extraño, lo extraño es no respetarse desde que cupido nos lanza la flecha y como decía mi abuelo: “Quien no es tonto queriendo, no tiene cuando”  ¿Ustedes qué creen?

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